lunes, 20 de mayo de 2013

Mi emigración a España


Mi historia empieza de una de las maneras más tristes que hay.
Mi madre tuvo que dejar el país por la necesidad de una vida mejor. Por eso, decidió que el mejor país para emigrar sería España. Cuando llegó a este país se dedicó a trabajar duro para poder mandar a mi abuela que se había encargado de mi, siendo mi tutora legal. La vida no nos fue fácil en aquella época, pero mi madre se encargó de viviéramos de la mejor manera posible, ya que se encargaba de mandar dinero mensualmente. Con ese dinero nos ayudaba para la comida, el alquiler, caprichos, etc. En aquella época España estaba bien económicamente y el euro valía mucho en mi país.
Pasaron los años y la cosa seguía igual. La muerte de mi padre influyó mucho para que yo viniera a España totalmente. Fue algo doloroso para todos, ya que murió injustamente. Las situaciones se empezaron a complicar poco a poco y los papeleos para la llegada mía inminente a España se hacían necesarios. La falta de amor de una madre se echaba de menos, aunque el cariño maternal por parte de mi abuela fue bastante bueno.
Cuando llegó el momento de mi partida a un mundo totalmente distinto, la vida iba a empezar de nuevo.
Cuando nos encontrábamos en el aeropuerto mis pensamiento se dispararon, ya que pensaba qué iba a ser de mi en un lugar donde no conocía a nadie y que iba a ser totalmente distinto al lugar en el que nací. Me encontraba triste y desganado, pero alegre y con ganas, porque volvería a ver a mi madre.
Cuando llegué todo era totalmente distinto: la gente, los lugares, el ambiente; todo... era totalmente distinto... Pero no me importaba porque ya estaba con la mujer a la que más amaba, mi madre.


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