miércoles, 22 de mayo de 2013

Hijos y nietos de la emigración: los retornados españoles


"A través del discurso de los emigrantes retornados pode-mos apreciar que todos han vivido las consecuencias de la Guerra Civil, lo que se traduce en una vida de trabajo muy poco rentable, una vida de lucha de temor y de miseria, además de un fuerte afán de superación. El motivo de dejar España para ir a trabajar a otro país varía de unos individuos a otros. Así lo refleja Cazorla (1981,172). No todos partieron por las mismas causas, no todos tenían los mismos motivos para emigrar, a unos les costó más que a otros dejar su tierra... Lo que sí creemos que influyó considerablemente fue la precariedad del trabajo que tenían aquí y el atractivo de las personas que venían de vacaciones con ostentosos “lujos” materiales, mostrando sus “triunfos” o, lo que venía a ser igual, aquellas personas a las que no se conocía pero que “de oídas” se sabía que les iba bien la vida (grupos de referencia).
De ahí surgía la idea de que los nuevos emigrantes en poco tiempo también volverían con una base económica que les proporcionaría mejor posición económica y social".
p. 221

"Con respecto a la educación de los hijos, en todos nuestros testimonios se manifiesta que la experiencia ha sido buena, pese a constituir un tema difícil, y comparando la enseñanza en el país de destino con la que recibe en España se comenta:
En ese aspecto (la enseñanza), todo nos fue bien. Mis hijos hicieron sus aprendizajes.... Saben leer y escribir en los dos idiomas (Miguel).
Y el mismo entrevistado continua diciendo:
En Francia no es como aquí, que cuando cumples los dieciséis ya te echan de la escuela. Allí, antes de poner al niño en la calle, se ocupan de que aprendan lo que sea. Porque hay personas que no prometen en los estudios (Miguel).
Se destaca el discurso del éxito en el sistema escolar, vinculando más a la buena adaptación que han tenido sus hijos, a la imagen social, que al rendimiento cadémico, que no están en condiciones de evaluar, pues la mayoría no ha completado sus estudios primarios"
p.245.

"El retorno no se puede enfocar como un hecho aislado, sino como un fenómeno global que implica la vuelta a unas situaciones, durante mucho tiempo añoradas e idealizadas por la distancia. Se trata de un tema con múltiples connotaciones vivenciales. Está vinculado al grado de integración en el país anfitrión y al sentimiento de pertenencia que tenga el emigrante con respecto a su país de ori gen. Muchas veces se fomenta intencionadamente este sentimiento de pertenencia por los medios de comunicación (Radio Exterior, la revista Carta de España, etc.), que buscan mantener vivo el contacto del emigrante con España.
La sociedad anfitriona será siempre un importante marco referencial que provocará en los emigrantes retornados sentimientos contradictorios.
(...) Mi mujer y yo siempre tuvimos claro el volver a España.... Hoy, a mis hijas y a mi mujer no les importaría en absoluto volver, están deseando.... Nosotros allí hemos vivido muy bien (Francisco).
A pesar de esta contradicción, podemos encontrar cientos de ejemplos que nos acreditan que todo emigrante sale con la intención de volver algún día a su tierra. La mayoría de los entre- vistados en este estudio afirma que siempre estuvo en sus mentes la idea del regreso no ya sólo a su país, sino a su localidad de origen y superar el “status” que poseía cuando marchó con la ayuda de sus ahorros adquiridos a lo largo de los años de trabajo en el exterior Cazorla 1981,174). El deseo más fuerte del que emigra es volver y recibir las alabanzas de su familia y de su pueblo (Cazorla 1989)".
p. 247.


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